Ésta obra se la pinté a mi padre. Podría haberle pintado a él solo, tocando el laúd que tanto le gusta. Sin embargo, decidí pintarle en su preciada moto junto a una de sus hermanas porque cuando oigo la palabra “hermanos”, suelo asociarla a niños jugando. Una vez más, tengo presente la importancia de dejar ser al niño que fuimos…Y creo que a pesar de los años, a los ojos de un hermano, hay una parte de nuestra infancia que sobrevive.
Acuarela sobre papel 100% algodón | A3 29,7 x 42,0 cm | Obra origninal única
Ésta obra original se entregan acompañada de su correspondiente certificado de autenticidad. Este documento garantiza que la pieza es única y ha sido creada de manera original por el artista, asegurando su procedencia, calidad y valor. El certificado incluye los datos identificativos de la obra, como el título, técnica, dimensiones y fecha de creación, así como la firma del autor.






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