Recuerdo cuando era niña y bailaba con cada sonido que tuviera ritmo. Recuerdo dejar volar los pájaros que había en mi cabeza y a la vuelta me contaban lo que había por ahí…Así con las alas de la imaginación podía ir a todos esos sitios y hacer un montón de cosas aún estando en una habitación con los pies en el suelo y la mirada en la televisión. Cuando fui creciendo creí que debía ser más seria, más realista, despojarme de lo que no encajaba en un molde estándar. Tampoco quería encajar a toda costa, pero al menos pasar desapercibida… Así que a base de manotazos y estructuras, los pájaros se fueron yendo, mis alas se fueron borrando y la risa espontánea se fue volviendo en una sonrisa selectiva. Adquirí un personaje que me ayudó a moverme por la vida de una manera escurridiza. Y me lo creí. Y me olvidé de quien era.
Gracias, porque me hizo llegar hasta aquí y ser como soy. Pero adiós. Me despojo del personaje.
Soy Lucía mujer, niña, creativa, soñadora, ilusionada… me gusta lo sencillo, lo bonito a la vista y al oído, lo natural, la poesía… ya no me importa parecer vulnerable porque soy tan fuerte dentro , que nada externo a mí puede hacerme daño.
Creo firmemente que el amor es lo único que crece cuando se reparte.
He decidido honrar a mi SER y abrazar a esa niña que una vez arrinconé. Hoy me pinto con cariño unas alas preciosas impulsadas por la FÉ ❤️
A4 21 x 29,7 cm | Reproducción Fine Art de la obra original, impresa con tintas pigmentadas sobre papel artístico 310 gr, 100% algodón, que ofrece gran fidelidad cromática, alto nivel de detalle y calidad de conservación






Valoraciones
No hay valoraciones aún.